Gijón: 24 horas para disfrutar el centro de la ciudad

Llegamos a Gijón un domingo muy pronto, tras haber disfrutado de Avilés y Cabo Peñas, y lo encontramos sin despertar, algo habitual porque en Gijón, las noches son siempre muy largas 😉 No será la primera vez, que escuchamos  mientras tomamos el primer café de la mañana,   un “Asturias patria querida” de fondo y  a la vez, observas a los últimos “rapaces”, cual coche escoba, que se van recogiendo muy poco a poco… Como nos decía un paisano, “ye así…” y bien que hemos disfrutado más de una de esas noches en Cimavilla entre culines y lo que se tercie… Ahora, que si lo miras por el lado de poder hacer la típica foto de turista, en el puerto junto a las letras de “GIJON”, no tendrás que esperar  😆

Puerto de Gijón

Puerto de Gijón

Bueno, pues ya en canción y tras la foto de rigor, nos decidimos a subir al Cerro de Santa Catalina, no antes si pasar por San Lorenzo, una de las playas urbanas más bellas y contemplar la estampa de la ciudad, bonita dónde las haya; a los bañistas de todos los días, les oirás decir que no hay nada más saludable que este primer baño del día y que entre esto, la sidra y las “fabes”, no pisan el médico  😆 Desde la conocida “Escalerona”, la entrada más grande al arenal, las conversaciones mañaneras no te faltan.

Antes de iniciar el ascenso, dejas a mano izquierda  una de las Iglesias más queridas por los gijonenses: San Pedro, privilegiado enclave mirando al mar; la actual Iglesia, está construida sobre un templo del siglo XV. También, junto a la Iglesia, encuentras las Termas Romanas de Campo Valdésuna bonita y recomendable visita.

Iglesia de San Pedro – Gijón

Elogio del horizonte, la obra de Eduardo Chillida que preside el Cerro de Santa Catalina

Vestigios de épocas pasadas en Campo Valdés

Las vistas impagables desde el Cerro de Santa Catalina

Es un paseo de lo más llevadero y si tienes perro, como es nuestro caso, es una zona perfecta para que corra y juegue con otros canes. En la parte superior del Cerro, además de las vistas y con el cantábrico a tus pies, puedes ver la estatua de Chillida: Elogio del Horizonte y creo que  el nombre, ya dice mucho de lo que representa y de lo que vas a encontrar ahí arriba. Tómate tu tiempo y disfrútalo porque es un lugar mágico.

♠ No te marches sin meterte dentro de la escultura, ya que como si de una caracola se tratara, escucharás el sonido del mar.

CIMAVILLA ó “nacer bajo los coyones de Pelayo”

Tras ver las Baterías de Santa Catalina, decidimos adentrarnos en lo que sin duda, es el corazón de Gijón: Cimavilla. Este barrio  dio origen a la ciudad  y es motivo de orgullo para los nacidos en él; en la Plaza del Marqués, se encuentra la estatua de Don Pelayo, de ahí la frase que llevan tan a gala  🙄

Barrio de pescadores por excelencia, conserva las callejas estrechas y empedradas de todo buen casco histórico que se precie, con sus pequeñas capillas veneradas por los hombres de la mar. Esto me recuerda mucho a mi tierra, Galicia, dónde la mar está ligada a todos y cada uno de los pueblos de la costa gallega, para lo bueno y para lo menos bueno. Una de ellas, es la Capilla de la Soledad, que data del S. XVII y que actualmente, es la Sede de la Cofradía de Pescadores de la ciudad.

Baterías de Santa Catalina

Baterías bajas de Santa Catalina

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También en Cimadevilla, encontrarás la Casa Natal de Jovellanos, en la plaza de su mismo nombre y que se centra en la difusión de la figura y obra de este personaje ilustrado, así como de arte asturiano de los S. XIX – XX. La entrada es gratuita pero cuidado porque cierra los lunes, como una gran parte de los museos. Los restos de Jovellanos, descansan en la Capilla de  Nuestra Señora de los Remedios, ligada a la atención que la ciudad de Gijón prestaba a los peregrinos del Camino del Norte.

Los restos romanos son también muy llamativos en todo el casco histórico, conservando parte de la antigua muralla de la ciudad y que puedes ver junto a la Torre del Reloj. La torre original, del S. XVI fue demolida a principios del S. XX pero tras salir a la luz los restos de la antigua muralla romana, se decidió levantar, fiel a la original, la torre del reloj que hoy alberga el archivo municipal.

Lo cierto es que aquí, cada uno se toma su tiempo para recorrer estas callejas y ver los diferentes edificios, como la Colegiata de San Juan Bautista para al final, desembocar en la Plaza del Marqués, con su fuente centenaria y el maravilloso Palacio de Revillagigedo, residencia de reyes y reinas durante sus visitas a Gijón y reconstruido tras la guerra civil. Frente a él, tienes el Pozo de la Barquera, junto al cual estaba el antiguo hórreo de los Ramírez. Si quieres saber un poco más de la historia de esta Plaza y aledaños, puedes leer sobre ello aquíun artículo de Xurde Morán.

Casa Natal de Jovellanos

Casa Natal de Jovellanos

Torre del Reloj, reconstruida sobre parte de la original

La fuente de la Plaza del Marqués

Palacio de Revillagigedo, alojamiento de reyes

El Avituallamiento…

Tras este paseo lleno de historias y ya con más hambre que sed,  decidimos sentarnos en la Plaza Mayor, dónde está ubicado el ayuntamiento de la ciudad, y disfrutar de sus terrazas. Sin duda os recomiendo La Galana, dónde nos atendieron muy bien y comimos de lujo. Os sugiero que probéis sus brochetas!  😛

Ahora bien,  en cualquiera de las sidrerías del barrio, comeréis como un Marqués  😆 aunque me decanto por la Sidrería Los Playos, en Gregorio García Jove, 9; sencilla sidrería de barrio, con un buen menú diario, con raciones generosas y muy bien de precio. El pixín y las zamburiñas, exquisitas. Lo mejor: el trato amable de sus camareros, muy de agradecer.

La Laboral, Gijón

La ciudad ideal de La Laboral, Gijón

⇒Una Sugerencia: No puedes irte de Gijón, sin visitar La Laboralcomo se la conoce popularmente o la universidad Laboral, de manera más formal. La historia de su nacimiento, es curiosa, puesto que fue concebida por su creador, Luis Moya, como una gran ciudad ideal, con todos los servicios propios, incluidas hectáreas de terreno para una granja y con la finalidad, de formar a profesionales cualificados; y así fue, durante décadas y hasta que después de su abandono, allá por los años 80, las instituciones de la región, iniciaran un plan de reforma, con la idea de convertirla en una ciudad cultural y creativa. Actualmente, cuenta con una agenda de actividades propia y lo cierto, es que el Teatro tienen una acústica bastante buena, tras haber pasado por allí para escuchar algún concierto. La verdad es que sus dimensiones imponen y no es la primera vez que le oigo a alguien comentar que “hasta me da miedo”… A tanto, creo que no llega …

Pues hasta que nuestras 24 horas en Gijón que como vais dieron para mucho pero ni te cuento todo lo que nos queda por disfrutar en una ciudad que lo tiene todo!

Playa de San Lorenzo - Gijón

Playa de San Lorenzo – Gijón

Happy Blogging! Happy Travels!!

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