Casa Lucas y el cocido montañés

Hace un tiempo que no hablábamos de cocina y no será porqué no le damos bien a la cuchara  :mrgreen: Ahora que tenemos la Semana Santa encima, seguro que muchos habéis escogido Cantabria para disfrutar de unos días de relax y disfrutar de la gastronomía cántabra, siempre es un placer.

Cantabria, sobre todo la zona de interior, posee una cocina tradicional contundente, muy ligada al trabajo del campo y en relación a la climatología de la zona de interior, adversa en muchos meses del año. Tanto el cocido lebaniego como el montañés, así como los platos de caza, están dentro de cualquier carta de restaurantes de la zona de Saja – Besaya, Liébana o Campoó.

Cascadas de Lamiña, Parque Natural del Saja – Besaya

Nosotros en esta ocasión, estuvimos disfrutando del Parque Natural del Saja – Besaya y claro, era impensable no hacer una parada en Correpoco y por ende, en Casa Lucas. Sito al borde de la carretera, es uno de esos sitios en los que no faltan coches en el arcén y eso ya te da idea de que la cocina tiene su miga. Restaurante familiar, con agroturismo incorporado y horno propio, abastecen de pan a muchos pueblos de la zona y cuando entras, ya ves a mano izquierda, esos dulces que trabajan como nadie: cocadas y rosquillas son unas de sus especialidades y que nivel! Solo con verlas ya te alimentas, así que ahora, ya solo te queda probarlas 🙂

El horno de Casa Lucas funciona a pleno rendimiento; sus cocadas y cosquillas son muy demandadas

Nuestra jornada empezó visitando uno de los pueblos más bonitos de Cantabria: Bárcena Mayor, considerado también uno de los pueblos más antiguos no sólo de Cantabria sino de la Península. Conserva el encanto de los pueblos de montaña, la estructura de los pueblos de antes y sobre todo, mantiene gran parte de las tradiciones, si bien la reconstrucción, ha hecho también que se haya diluído una pequeña parte de su esencia.

Casas centenarias de Bárcena Mayor

Tras visitar Bárcena Mayor, llegamos a las 15:00 con mucha hambre y con mesa reservada a Casa Lucas. Puedes arriesgarte a ir de sopetón pero, no te lo aconsejo. Lo cierto es que hay platos que te llaman la atención pero nosotros teníamos claro que queríamos probar el cocido montañés de este restaurante, que se proclamó hace unos años, como el mejor cocido de Cantabria. Hasta el momento, el que más me había gustado era el que habíamos probado en Casa Cofiño y desde luego, Casa Lucas no se queda atrás.

Para probar alguna otra cosa, nos descantamos por lo siguiente:

  • Carpaccio de venado con virutas de queso “Gomber”. Exquisito, un acierto total, sobre todo porque el queso no mataba el sabor del carpaccio.
  • Cocido montañés y su compango. Cremoso, con sabor y contundente. Debo decir que siguiendo las instrucciones del camarero, pedimos solo una ración porque quisimos reservar sitio para los postres.

  • Montadito de hojaldre con dos chocolates y helado de café y bizcocho de chocolate caliente con helado de leche merengada. Soberbios, helados caseros y raciones hermosas.

Acompañamos todo con un crianza de autor, suave y con una puntuación 89  en la lista Parker: La Maldita, de Bodegas Vivanco.

Ya bien repletos, salimos a la terraza a tomar un buen café que siempre es lo que más miedo nos da porque acabar una buena comida con un mal café, te agria la velada y el paladar  😛

Lo cierto es que no nos pudieron atender mejor, un servicio impecable, un asesoramiento muy profesional y sobre todo, una buena cocina. Con ganas de volver y probar algún que otro plato y también, algún que otro postre.

No me canso de repetirlo, mira que se come bien en el norte, oiga!

Así acabó Byron y todos, tras la caminata por el Parque Natural

Happy blogging! Happy Travels!

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