La Bella Coimbra

Tranvía y casas de colores. Una imagen típica de Coimbra.

Hace ya tiempo, os hablaba de Aveiro y sus ovos moles y como si se hubiera parado el tiempo, tenía pendiente escribir sobre la maravillosa, rítmica y universitaria Coimbra. Hacía mucho tiempo que no encontraba una ciudad tan llena de música, guitarras, cantantes y viandantes fundidos en un compás. Sí, Coimbra prometía un espectáculo inolvidable.


Llegamos a Coimbra a las 15:30, una hora fatal para comer y con un calor infernal, a pesar de ser pleno mes de abril, ese que promete aguas mil. Con la suerte de aparcar cerca de la Plaza de la República, no se nos ocurrió mejor idea que pisar uno de los cafés más concurridos por los estudiantes de las diferentes facultades y que no es otro que el Café Académico. Este café, suele ser punto de encuentro para las diferentes tunas de las diversas facultades, así que de manera habitual, disfrutarás de un poco de música en directo.

El Café Académico, una institución en Coimbra. Buen menú a muy buen precio.

El Café Académico, una institución en Coimbra. Buen menú a muy buen precio.

Tras una media hora de descanso y con una superbock “preta” bien fría refrescando el gaznate, aprovechamos para pasear por el Parque de Santa Cruz – Jardim da Sereia, que lleva dando color verde a esta zona de la ciudad desde el siglo XVIII. No te olvides de disfrutar de uno de sus “must”: la Fuente da Nogueira. Subiendo por la Rua Alexandre Herculano, llegas a otro de los pulmones verdes de la ciudad: El Jardim Botànico, que data también del S. XVIII y cuya creación se debe a una decisión del Marqués de Pombal.

 ♠ Fíjate en los arcos por los que entras al Jardín, en las inmediaciones de la calle Martín de Freitas.


La colorida Largo da Portagem

La colorida Largo da Portagem

Tras este paseo y vistas sobre el río Mondego que te dejan adivinar la Coimbra romántica que te espera al otro lado del río, llegamos al Largo da Portagem, con sus jardines de flores coloridas y una multitud de gente disfrutando de las delicias de la Pastelería Briosa;dotada con premio gastronómico en el 2007, la pastelería está especializada en dulce conventual y regional. Como podréis adivinar, no podíamos dejar pasar esta oportunidad así que aconsejados por uno de los camareros, probamos alguna de sus especialidades. No voy a recrearme en palabras porque me quedé sin ellas. Sin duda, es una parada obligada.

Largo da Portagem, inicio de una de las calles más comerciales de Coimbra y terraza de la Pastelería Briosa

Largo da Portagem, inicio de una de las calles más comerciales de Coimbra y terraza de la Pastelería Briosa

Dulces de la pastelería Briosa. La ostia conventual, es una auténtica delicia

Dulces de la pastelería Briosa. La ostia conventual, es una auténtica delicia


Tras una nueva reposición de fuerzas y con azúcar suficiente en sangre para parar un tren, comenzamos nuestra andadura por el casco antiguo de esta maravilla de ciudad. Al inicio de la propia rua Ferreira Borges, encuentras a mano derecha el Edificio Chiado y a mano izquierda, la Iglesia de San Bartolomé, (S. X) y reconstruida en el S. XVIII en estilo barroco.

Iglesias que te llevan a otra época.

Iglesias que te llevan a otra época.

Siguiendo por esta misma calle llena de comercios y de gente auténtica de esta ciudad, a mano derecha te topas con una de las entradas principales al antiguo casco medieval y actual ciudad vieja: el arco y la torre Almedina que en la época medieval, formaban parte de la muralla de más de dos kilómetros que protegían a la población de los diferentes ataques e invasiones.

♠ En la barbacana de defensa, fíjate en la escultura de João de Ruão.

La entrada al casco medieval y los detalles del arco y muralla

La entrada al casco medieval y los detalles del arco y muralla

Arcos, torres y murallas de otra época

Arcos, torres y murallas de otra época


La rua Ferreira Borges sigue siendo una caja de sorpresas y según te adentras más en ella, puedes ver uno de los templos romanos (S. XII) de la ciudad: la Iglesia de San Juan, sita en la Plaza del Comercio. Su retablo es uno de las joyas que guarda esta iglesia, en la zona del coro. Entre edificios históricos, museos y comercios, llegas a una de las plazas con  más historia y luz de la ciudad: la Plaza del 8 de mayo.  Y ahí, entre terrazas, palomas y cafés en sitios insospechados, puedes ver el Monasterio de Santa Cruz y Panteón Nacional, fundado a principios del S. XII bajo las ordenes de San Agustín. Recreate en las tumbas de los reyes Afonso y Sancho, las diferentes esculturas, la iglesia y el maravilloso órgano barroco.

El Monasterio de Santa Cruz, imponente presidiendo la Plaza del 8 de mayo.

El Monasterio de Santa Cruz, imponente presidiendo la Plaza del 8 de mayo.

En el lateral del monasterio de Santa Cruz, tienes una terraza muy curiosa. No pierdas la ocasión de entrar y asombrarte.

En el lateral del monasterio de Santa Cruz, tienes una terraza muy curiosa. No pierdas la ocasión de entrar y asombrarte.

Entrada de la catedral a media luz, esa en la que Coimbra se vuelve mágica

Entrada de la catedral a media luz, esa en la que Coimbra se vuelve mágica

Tras este empacho de historia, nada mejor que callejear por la ciudad vieja, sentarte en sus escaleras que dan paso a pequeñas tabernas que sirven comida casera y entre copa y copa de “vinho verde”, acércate a la Catedral Vieja, construida bajo el estilo románico (S. XII).

♠ El claustro gótico es el más antiguo de Portugal. Recreate en sus detalles y en la puerta del S. XVI.


"Xente" na rua hablando de sus cosas y arreglando el mundo

“Xente” na rua hablando de sus cosas y arreglando el mundo

Cómo podéis ver Coimbra da mucho de sí; una ciudad para recorrer a pie , muy accesible y sobre todo, con mucha vida. Recomiendo sobre todo para las familias, la visita a la llamada Portugal dos Pequenitos, dónde podrás ver en miniatura, algunos de los edificios más representativos del país vecino.

Me he reservado una de las visitas más especiales para una próxima entrada porque no quiero extenderme demasiado pero no creáis que me he olvidado de una de las joyas lusas por excelencia: la Universidad de Coimbra. Se merece una visita con todo detalle.

Yo no puedo dejar de pensar en esos dulces conventuales que tanto me gustan y que tanto disfruté a la luz de las velas y con un fado de fondo. Teño saudade!

Happy Blogging! Happy Travels!


CUADERNO DE VIAJE

Jardim Botànico: horario de invierno de 9:00 – 17:30

                                     horario de verano de 9:00 – 20:00

Pastelería Briosa: Largo de Portagem, 5

Catedral Vieja: Largo da Sé Velha. Horarios de lunes a sábado de 10:00 a 18:00

7 comments

  1. Naiar says:

    Qué chulo Coimbra!
    Portugal me parece precioso. Solo he tenido el placer de conocer Aveiro y Oporto. Tendré que volver! Por cierto, qué pinta tiene esos dulces!!!

Deja un comentario