Bayonne, encanto natural e historia multicultural

Hoteles flotantes en Bayonne

Hace un tiempo, ya os hablé de Bayonne, a poco más de una hora de Bilbao. Es una ciudad que visito habitualmente y que cada vez me gusta más. Al final, vas conociendo más historias, más gente, más lugares encantadores y sobre todo, aprendes a disfrutar de un ambiente único. Ay, la bon vivant!!  Si está claro que Bayonne lo tiene todo. Sólo tienes que venir, dispuesto a dejarte llevar …


COMO LLEGAR

Desde el País Vasco, es sencillo puesto que cruzar la frontera desde Irún, no tiene mayor problema; salvo si hay mucho tráfico de camiones y entonces, todo se ralentiza un poco. Tened en cuenta, que los lunes por la mañana y los viernes, son los días más complicados porque en País Vasco, no pueden circular los fines de semana los grandes camiones y trailers. Si esto lo tienes en cuenta, todo va mucho mejor.

Las calles de Bayonne son pura inspiración e historia

A Bayonne, puedes llegar en 20 minutos por la autopista A-63 o bien ir por la carretera nacional. Ambas están “completas” de radares, así que procura no excederte ni 5 kilómetros por encima de lo permitido porque te llega la “receta” a tu casa. A mí me gusta más ir por la nacional, sobre todo a la vuelta porque dirección Hendaye, vas por la carretera de La Corniche y tienes unas vistas preciosas de la costa.


GRAND BAYONNE

Además de disfrutar de la Catedral, que es absolutamente bella y por ello, Patrimonio de la Unesco, no te pierdas el claustro anexo. Dentro de la Catedral, el “Arbol de Jessé” en el ábside de la misma, te dejará sin palabras. En realidad, todas las altas y coloridas vidrieras del ábside son de los mismos autores: Pablo Touzier y Edmundo Socard.

Preciosas vidrieras las de la Catedral de Bayonne

En cuanto al Claustro, es uno de las más vastos de Francia y verás en algunos tramos, losas y panteones funerarios, anexas a los muros, lo que pone de manifiesto que acoge el antiguo cementerio. Data de los siglos XIII – XIV, de estilo gótico. Fue lugar de reunión de comerciantes, gobernantes y público en general. En definitiva, era lugar de reunión de las gentes del lugar y dónde se discutían, además de en las tabernas, las grandes cosas del día a día.

El vasto y bonito claustro anexo a la Catedral

En esta zona, están las calles con los edificios más antiguos de la Grand Bayonne (Rue des Faures y Rue Rempart) y también, llegas a la antigua fábrica de makilas, junto a la torre medieval que se conserva en perfecto estado: La Tour Vieille – Boucherie. La torre, formaba parte del antiguo sistema defensivo romano, pudiendo observar el ancho muro de piedra.

La zona de construcción romana de la ciudad, está ubicada en la zona alta y es un imprescindible

Siguiendo por la rue Lautec, llegas a otra de las grandes edificaciones romanas que siguen en pie: la Porte d’Espagne. Fue una de las únicas puertas abiertas durante décadas a la ciudad amurallada y se puede observar, el modo de construcción romano; eso sí,  ha sido objeto de reforma y por tanto, no guarda el encanto de la Tour Vieille.

La Puerta de España

♠ Para los amantes de las compras, la rue D’Espagne es una auténtico paraíso y te devuelve de nuevo a la zona de la Catedral. Además, si tienes algo de hambre o simplemente quieres darte un capricho, no dudes en parar el la créperie A La Bolée. Sus creaciones dulces y saladas, son una auténtica delicia.

A la Boleé, una parada obligada junto a la catedral

Una vez aquí y disfrutando de las calles llenas de tiendas, te sugiero llegar a Les Halles, la zona del mercado. Si hay una cosa que me gusta y mucho, es entrar en los mercados de las ciudades. Éste, sin duda es una delicia: quesos, jamón de Bayonne, foie, pato,… Además, tienes varios cafés – restaurantes que te sirven tapas variadas con producto de primera calidad.

♠ Si eres chocolatera, no puedes marcharte sin pasar por Pariés, en la rue Gambetta, 9. Maestros artesanos desde el S. XIX, tienen unos chocolates excepcionales. 

El encanto de Bayonne


PETIT BAYONNE

Pasando por el Pont Pannecou, desde la Grand Bayonne, puedes ver además La Maison Moulis; de estilo renacentista, se conserva muy bien y su fachada no pasa desapercibida. Ventanales que datan del S. XVI y paneles de madera esculpida en un color fetiche: grana. Una obra maestra de la época que desmerece un poco por las remodelaciones que se hicieron en el S. XIX. Aún así, disfrútala como merece.

Detalles de la Maison Moulis

Para mí, debo decir que es una de las zonas que mayor encanto guarda porque ha sido refugio de extraperlistas, marineros y personas que huían de las grandes guerras con el fin de dejar de ser perseguidos e iniciar una nueva vida. Amalgama de culturas, el Etcheto, regentado por el gran Louis Etcheto, hasta hace bien poco, dio cobijo en sus habitaciones y en sus comedores a cientos de personas, contrabandistas incluidos.

Nadie se perdía una jornada de partida, una cerveza, un vino o una comida en el Etcheto

Contaba el gran Louis, que los marinos y estraperlistas que acababan de sacar un dinero, los jueves lo fundían en el Trinquet Saint André, dónde se jugaba a pelota desde el S. XVII y por supuesto, se apostaba. Se modificó en el S. XIX para dar cabida al juego de pelota vasca.

El trinquet Saint André, testigo de tantas tardes-noches de apuestas, glorias e historias

♠ Nosotros, decidimos para a comer algo en el Moka, justo ubicado frente a la Iglesia de Saint André y el campus universitario de La Nivé. Es un local son mucha solera, frecuentado principalmente por locales, lo que para mí, es un plus.

Tras comer, nos acercamos al Castillo Nuevo (Place Paul Bert), construido por Jorge I de Inglaterra, siguiendo el mismo patrón arquitectónico del Castillo de Caernarfon, en Wales. Actualmente, forma parte del campus universitario y también acoge oficinas de administración del Museo Vasco. No se puede visitar en su interior.

El castillo nuevo de Bayonne que forma parte del campus universitario de La Nivé

♠ Si te gusta la miel, no te pierdas Loreztia Boutik (52, quai des Corsaries). Es una actividad gratuita y podrás conocer todo el proceso, así como a las protagonistas. Además, tienen a la venta producto que puedes catar: miel, polen,jalea real,…

De esta manera dulce y tras pasear por la orilla de La Nivé y del Adour, terminamos una visita que siempre me deja con ganas de más.

A ambas orillas, encontraras una cantidad de terrazas donde tomar un vino o comer

Happy Blogging! Happy Travels!


Os dejo otras entradas dedicadas a la zona vasco-francesa, con más información al respecto tanto de Bayonne, como de Biarritz :

 

 

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